El lunes pasado, día 28 de abril, hubo una falla de energía masiva en toda la península ibérica.
Es un hecho sin precedentes. Nunca en Europa hubo un fallo eléctrico anteriormente que que afectara una zona tan grande. A día de hoy, aun no se determinado con exactitud lo ocurrido aunque está prácticamente descartado el ciber ataque.
Los expertos venían avisando desde hace tiempo que eso podía pasar. Y os voy a explicar brevemente la causa mas que probable.
En la red eléctrica, debe haber permanente un equilibrio entre la oferta y la demanda. Es como un vaso de agua. No podemos dejar que se vacié o se desborde. Por tanto, si la demanda crece, debemos aumentar la producción. En cambio, si la demanda baja, también debemos disminuir la producción.
En los medios de generación eléctricos “.clásicos” es muy sencillo hacer eso. En centrales nucleares o térmicas, se calienta el agua que se convierte en vapor que. A su vez hacen girar unas grandes turbinas. Controlar la cantidad de energía entregada por ese tipo de centrales es relativamente fácil, ya que son estructuras grandes que entregan mucha potencia y hay que intervenir en un número limitado de instalaciones.
Sin embargo, la política “verde” obliga desarrollar las energías renovables y minimizar los medios de generación clásicos. Quieren hacernos pensar que podemos mantener un sistema eléctrico solo con renovables. ¿Pero, cual es el problema? No podemos controlar el sol ni el viento, Son elementos sobre los que no tenemos control. Y no solo eso, el numero de puntos de generación a controlar es muchísimo mas grande. En efecto, una planta fotovoltaica o una granja eólica producen mucho menos energía que una central nuclear (hacen falta mas de 1000 aerogeneradores para producir la misma energía que una planta nuclear). Incluso, cuando hablamos de solar, se multiplican muchísimo mas los puntos de generación si tomamos en cuenta los paneles instalados en tejados.

Estos dos factores hacen que ajustar la oferta y la demanda en una red dominaba por renovables es bastante mas difícil. Por tanto, hay que procurar mantener en la red las dos componentes, clásicas y renovables, estas ultimas no superando el 50 % del mix energético de la red. Sin embargo, la política energética suicida de España no tiene previsión ninguna de mantener los medios clásicos. De aquí a 10 años, la mayoría de reactores nucleares tendrá que para por obsolescencia y no se ha planificado construir nuevos. Tampoco se ha pensado en construir nuevas centrales térmicas.
Por tanto , a medida que pase el tiempo, los apagones serán cada vez mas frecuentes y largos.
Eso es fruto de una política energética hecha con criterio político y no técnico o económico. De pronto Portugal ha anunciado que cesa (provisionalmente) los intercambios de energía con España para preservar el equilibrio de su red.




